Quiénes somos
Scene Magny nació en 2019 como un cuaderno de campo sobre el teatro independiente y la fotografía urbana. Hoy es una revista digital que sigue la creación contemporánea española con reportajes, críticas y portfolios de autor.
Trabajamos para lectores que quieren entender qué se está moviendo en las salas pequeñas, en los festivales de danza de ciudades medianas y en las calles que otros no fotografían. No cubrimos todo: cubrimos lo que merece una mirada detenida.
Cada número combina narrativa periodística con ensayos visuales. Hablamos con directores de sala, programadores, bailarines y fotógrafos que trabajan lejos del foco mediático, y documentamos sus procesos con la misma atención que dedicamos a los estrenos.
Nuestra redacción es pequeña y colaborativa. Colaboramos con creadores emergentes, críticos independientes y fotógrafos que entienden la calle como un escenario más.
Artistas que buscan contexto sobre su propio circuito, programadores que necesitan referencias, estudiantes de artes escénicas y fotografía, y público curioso que quiere ir más allá de la cartelera comercial.
No publicamos notas de prensa. Cada reportaje implica visitar ensayos, asistir a funciones y conversar con las personas que sostienen los proyectos. La fotografía no ilustra el texto: dialoga con él.
Un número mensual con una línea editorial definida, sin prisas por la actualidad inmediata. Preferimos publicar un reportaje profundo a tiempo que diez noticias sin contexto.
El proyecto empezó con un fanzine fotocopiado que se distribuía en las salas alternativas de Madrid. Tres años después, la revista mantiene esa misma lógica artesanal: redacción reducida, criterio propio y una relación directa con los creadores que documentamos.
Escribimos con claridad, sin jerga académica ni titulares sensacionalistas. Creemos en la crítica constructiva y en la visibilidad de propuestas arriesgadas que no encuentran espacio en los medios convencionales.
Nuestra trayectoria
Scene Magny nació en 2019 como un cuaderno de notas compartido entre tres amigos que cubrían funciones de teatro independiente en salas pequeñas de Madrid. Lo que empezó como crónicas sueltas y contactos improvisados se convirtió en una publicación digital con redacción propia, archivo fotográfico y un calendario cultural que hoy sigue más de cuarenta espacios alternativos en toda España.
2019 · El origen
Cubrimos la programación de La Casa de la Portera y El Umbral de Primavera durante seis meses sin presupuesto. Las reseñas se publicaban cada quince días y se distribuían por correo electrónico a una lista de cuatrocientos suscriptores.
2021 · Consolidación
Incorporamos a dos fotógrafas documentales que empezaron a acompañar cada reportaje con ensayos visuales propios. Ese año publicamos nuestro primer número monográfico dedicado a la danza experimental en Valencia y agotamos la tirada digital en tres días.
2023 · Expansión territorial
Abrimos corresponsalías en Barcelona, Bilbao, Sevilla y Palma. La cobertura de festivales locales dejó de depender de desplazamientos puntuales y pasó a tener una presencia estable en cada territorio.
2024 · Archivo propio
Creamos un archivo digital con todas las fotografías publicadas desde el primer número. El fondo se utiliza ahora como material de consulta para investigadores y como base para exposiciones colectivas organizadas con salas colaboradoras.
2025 · Nuevo formato
Lanzamos una edición impresa trimestral con una selección de los mejores reportajes y portfolios del año. El rediseño digital priorizó la lectura pausada y la navegación por secciones temáticas.
Hoy
La revista mantiene su compromiso con el circuito alternativo: cada número reserva al menos un tercio de sus páginas a creadores emergentes que no han tenido cobertura en otros medios. La redacción sigue siendo pequeña y las decisiones editoriales se toman en reuniones semanales abiertas a colaboradores externos.
Nuestra razón de ser
Scene Magny nace de una inquietud concreta: la creación escénica y visual más arriesgada de España rara vez ocupa las portadas. Las salas independientes, los festivales de danza en ciudades medianas y los fotógrafos que retratan la calle sostienen un circuito vivo que merece una crónica atenta. Cada número mensual es un intento de darle a ese trabajo el espacio que le corresponde.
No escribimos desde la distancia del crítico que solo asiste al estreno. Visitamos las salas, acompañamos los ensayos y conversamos con directores y bailarines sobre las condiciones reales de producción. El resultado son reportajes que entienden el proceso, no solo el resultado sobre el escenario.
La fotografía urbana ocupa un lugar central en nuestras páginas. Publicamos portfolios de autor que documentan la vida de las ciudades españolas con mirada propia, alejada del cliché turístico. Cada ensayo visual busca mostrar cómo el espacio público se convierte en escenario de lo cotidiano.
Más allá de la crítica, cada número incluye una agenda curada de actividades presenciales: estrenos, festivales locales y encuentros con artistas. Seleccionamos propuestas que no siempre aparecen en los circuitos comerciales, para que el lector sepa dónde estar este mes.
Queremos que un creador emergente de Valencia sepa que su trabajo puede ser reseñado con la misma seriedad que el de una gran compañía. Que un programador de una sala pequeña encuentre en nuestras páginas un reflejo de su esfuerzo. Y que el lector curioso descubra propuestas que no verá en la cartelera convencional.
La revista no busca ser un escaparate ni un catálogo de tendencias. Aspira a construir un archivo honesto de la creación contemporánea en España, número a número, con la paciencia de quien sabe que el trabajo cultural más valioso rara vez es el más visible.