La redacción de Scene Magny se reunió para definir el próximo número. Estas son las decisiones que quedaron sobre la mesa.
Cada mes, antes de cerrar el sumario, el equipo se sienta con los cuadernos de campo, las notas de las salas y las conversaciones pendientes. La sesión de planificación de este número duró más de lo habitual: había demasiados estrenos pequeños que merecían espacio y no queríamos dejar fuera la fotografía callejera que nos llegó desde Valencia.
El primer punto de la agenda fue la cobertura del teatro independiente. Tres salas de Lavapiés confirmaron programación para las próximas semanas y una de ellas estrena una pieza sobre la memoria del barrio. La decisión no fue fácil: el reportaje de fondo podía ocupar ocho páginas o convertirse en una pieza más breve con entrevista a la directora. Al final optamos por el formato largo, porque el contexto lo pedía.
La segunda parte de la reunión se centró en la sección de fotografía. Recibimos un portfolio de una autora de Bilbao que trabaja con película de medio formato y retrata los mercados de abastos antes de que abran. Las imágenes tienen un grano y una luz que encajan con la línea visual de la revista. Acordamos dedicarle un ensayo visual de cuatro páginas, sin texto que lo explique demasiado.
También revisamos la agenda de festivales. Mayo es un mes denso en ciudades medianas: danza contemporánea en Gijón, artes vivas en Palma y un encuentro de creadores emergentes en Logroño. No podremos cubrirlo todo con desplazamiento, así que priorizamos aquellos donde tenemos contactos directos y podemos garantizar entrevistas en profundidad.
La sesión terminó con una discusión sobre la crítica de estrenos. Recibimos tres invitaciones para la misma semana y solo había presupuesto para asistir a dos funciones. La decisión final se tomó por cercanía temática: una obra sobre la precariedad en el sector cultural y un montaje de danza que trabaja con espacios no convencionales. La tercera quedó para el número siguiente.
Estas notas no pretenden ser un manifiesto, sino una ventana al proceso. Detrás de cada número hay decisiones concretas, renuncias y apuestas. Lo que leerás en las próximas páginas es el resultado de esa conversación colectiva.